viernes, 15 de noviembre de 2019

Evo Morales, el incombustible.

Evo Morales, el INCOMBUSTIBLE.

Contra el horizonte en llamas de más 3.000.000 de há quemándose en la Chiquitania Boliviana se recorta la figura ataviada con un overol celeste de Evo  Morales, el Presidente de Bolivia. La oposición lo denosta como responsable de ese etnocidio y  crimen contra la naturaleza, mientras para sus seguidores es un ángel -por eso el celeste- viniendo al rescate.
Desde el punto de vista del observador occidental con sus “anteojos corta-vista” (nuestros prejuicios sumados al sentido de superioridad que nos caracteriza) este podría ser la culminación de  una serie de decisiones políticas  obtusas, las que habrían destrozado  a cualquier otro líder en nuestra cultura política. Sobre todo para un líder quién ya había sido elegido y reelegido otras dos veces con votaciones sobre el 50% de los sufragios  y una participación superior al 86%  del padrón electoral.
Enumeremos algunas de ellas: El fracaso en la Haya ante la CIJ de su aspiración por concretar la tan sentida  salida  soberana al mar habría sido demoledor. Sin embargo hábilmente  orquestada, había  comprometido a  casi todos los ex presidentes, de ese modo  su  onda  expansiva se difundió en todo el sistema sin consecuencia ni siquiera  para su adversario Carlos Mesa, quién había sido vocero ante el Tribunal. Hasta García Liñera acotó  habría sido un éxito porque la Corte  había  recomendado      ” seguir negociando “y  resaltó que la demanda interpuesta generó atención global a la aspiración marítima boliviana. ¡Vaya consuelo!
¿Qué impacto tuvo este fracaso en su aceptación como líder del proceso de cambio? Según la prestigiosa agencia IPSOS  sección boliviana la popularidad de Morales habría caído solo el 2%.


Este no es el primer paso en falso de Morales, anteriormente, el 21 de febrero del 2016 había fracasado el plebiscito para la modificación de  la constitución permitiendo una tercera ( según la oposición sería la cuarta) elección. El  resultado le fue adverso  por 51% contra  49% con una participación del 85% del padrón electoral. La oposición principalmente formada por  los blancos y mestizos desplazados del poder  inició su campaña leyendo este resultado como un rechazo hacia Morales y continuó poniéndolo en el centro del debate articulando en el movimiento cívico “Bolivia dijo NO”. Sin embargo, una lectura más cuidadosa de los resultados dice que la balanza se inclinó  por la votación de Chuquisaca donde perdió por 56% de los sufragios y Potosí  donde el rechazo fue por 53%. En esas regiones la mayoría de la población es indígena 49.9% y 69.2%. y en las últimas  elecciones plurinominales de 2014 el MAS había obtenido allí el   68.9% y 68% de los votos, sin embargo las encuestas- cuya credibilidad está en entredicho también en Bolivia - dan ahora allí también un triunfo al candidato opositor. Fueron los indígenas quienes rechazaron la propuesta de permitir la reelección indefinida, porque eso va contra su “concepción política”, - -la tienen y muy firme-. Entre ellos la función pública es una carga no un cargo, una responsabilidad de servicio que debe ir rotando entre los miembros más viejos y probados de la comunidad, luego debe ir pasando con la experiencia a los más jóvenes. Para ellos Morales habría cumplido su tiempo de servicio.
La  oposición, sin un programa de gobierno definido, sigue fraccionada en dos bloques  ( un tercio para Mesa y un octavo para Ortiz)  se caracteriza por una división regional, antigua en la política boliviana -una cicatriz de la guerra civil de 1899-: los Paceños y los Cruceños- ahora llamados cambas en una maniobra para simpatizar hacia los grupos aborígenes. Aunque la población que rechaza  a Morales ha pedido clamorosamente la unidad de las fuerzas opositoras, esta no se ha  conseguido porque han primado las ambiciones personales y rivalidades regionales. El candidato presidencial opositor  en la última elección del 2014  Samuel Doria había obtenido el 24% de los  votos los que sumados  a los de  Tuto Quiroga 9%  dan  el voto duro de esa facción. Doria, rico empresario cementero, economista graduado en LSE de Londres, y estudiante de quechua, primero se había retirado de la  carrera en la  esperanza expectante de ser el candidato de  la  unidad opositora, al no lograrlo,  finalmente desistió y se ha unido a Mesa. Sin embargo, su retiro no se ha reflejado en las encuestas
Mientras el  dueto Morales-Liñera en una maniobra circense obtenía la nominación presidencial apelando a la Convención de San José Costa Rica aduciendo el atropello de derechos  humanos. Al aprobarse su postulación el fallo del tribunal Electoral  ponía por encima este tratado internacional ¡respecto de la  propia Constitución política del Estado! El resultado de esta maniobra  causa el reclamo de los constitucionalistas y opositores ,sin embargo,no parece haber  impresionado a los electores, su caída de popularidad e intención de voto fue irrelevante.

Otro punto que habría venido afectando las posibilidades de un candidato en cualquier país es la hoguera producida en la Chiquitania. Los roces o chaqueos son una práctica usual en esa  región.eso  es desmentible.  Así lo demostró la liviandad- para nosotros- de las declaraciones del Ministro de Comunicaciones quién al bajar del avión en la Chiquitania afirmó:” los chaqueos son usuales aquí.” También la resistencia de Morales para  aceptar en un principio, la ayuda internacional. Esto demuestra su incomprensión de cómo ha cambiado el panorama internacional respecto a la conservación del medio ambiente.  En su política  interior había intencionalmente una dedicada a aumentar  las fronteras agrícolas en el Oriente con las que  el  Gobierno intentaba resolver otros problemas y las quemas venían a ahorrarle el trabajo.
 El decreto 3979 había modificado el decreto supremo 26075 autorizando  las quemas en terrenos privados (87,21% de los  beneficiados)  y  los comunales aumentando de cinco a veinte Ha para los pequeños campesinos.(2,76%) Además había condonado las multas para las quemas irregulares realizadas por privados  con anterioridad. 2013 y 2015. Recientemente se había  ampliado la frontera agrícola en un cuarto de millón  de há, con el objeto de aumentar la producción de soya con propósitos de obtener biodiesel. Bolivia aunque productor de petróleo  debe importar mucho del refinado (desde Chile US$ 25.millones en 2017) También se proponía  aumentar los pastizales para la crianza de ganado y su exportación a China. Esto satisfacía su promesa a la  coalición con los intereses soyeros en Santa Cruz,  Morales la habia utilizado para neutralizar la oposición allí.  Es sorprendente que en trincheras tan distantes la política de Bolsonaro y Morales sean iguales  en estos puntos. Una reciente investigación del CIPCA demuestra que las áreas quemadas en el Beni y la Chiquitania coinciden exactamente con los cambios de la condición de la tierra de forestales nativos a agrícolas y ganaderos autorizados recientemente por la administración responsable PLUS (Plan de Uso del Suelo). Y la CIPCA no puede ser acusada de connivencia con el Imperio.
En el caso de Bolivia esta política es criticada por el ala ecologista  de sus partidarios como “extractivista”. Ese sector ha denunciado como una cesión ante los intereses petroleros y cocaleros del Chapare muchas de las acciones de Morales como su política  de construcción de la carretera  en el Tipnis.  Allí desentendiendose de “derechos de la Madre Tierra” que proclamara ante la Asamblea General de las Naciones Unidas   ha continuado sin prisa y sin pausa desmontando la oposición a la construcción derogando aun la legislación que declaraba la inviolabilidad del Tipnis. Cuando le  plantee  esta cuestión al ex-canciller Choquehuanca en su reciente visita a Santiago, se desentendió  arguyendo ser argucias de las ONG defensoras el imperialismo y las que en su defensa de la Naturaleza condenaban a los pueblos aborígenes a la pobreza. No se hizo cargo de la pregunta de cómo Pablo Solón, por entonces embajador de Bolivia en las Naciones Unidas y gestor de toda la política de Defensa de los derechos de la Madre Tierra se encontraba ahora en la acérrima oposición denunciando la política extractivista de Morales.
Pese la vocinglera denuncia de los medios opositores ahora convertidos a la defensa de la MADRE TIERRA y los pueblos aborígenes guaraníes y amazónicos, la última encuesta ( 13  al 20 septiembre) de un medio relativamente autónomo como Pagina 7 informa que los incendios no han afectado la intención de voto de los electores para el próximo 20 de octubre y  aunque  la preferencia por Morales ha caído y  la brecha con Mesa disminuido. Esta caída   no ha sido capitalizada por este último, sino lo  ha aumentado es el porcentaje de indecisos (15%), nulos y no votantes. (11%)  Esta subida al 26% es una cifra más que suficiente para determinar cualquier resultado.
Sin embargo, estas caídas paulatinas  y su resonancia en los medios de opinión dominados por la oposición podrían haber tenido un efecto. El descenso en las  encuestas  ha sido consistente y la gran brecha  con Carlos Mesa se ha ido reduciendo, hasta afirmarse  este  ganaría en una segunda vuelta. La estrategia masista ha sido  darle  aire a la candidatura de Ortiz que funciona como un “dispersador de votos”, pues a Morales le  bastaría ganar por  más del  40% de los sufragios válidos con un margen de 10% sobre el segundo para consolidar su esperanza de continuar en el poder por otro periodo. Estará por verse si en 2025 está dispuesto a” volverse a su  chaquito.(continuará)

Juan Meza-Lopehandia.(Dr. Phil)
    (Artista visual)

1° octubre 2019




2 comentarios:

  1. Gracias Juan. Interesantes datos para la compresión de la vida política de la hermosa Bolivia.

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  2. Hoy Bolivia busca salida a su problemática en la conducción. Aunar estrategias de los diversos modos de abordar los problemas que le aqueja será el desafío de sus lideres. Sin dejar de repasar el pasado en su estabilidad social, para saltar con fuerza social nueva hacia el presente y futuro ...


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