lunes, 19 de noviembre de 2018

Arturo cuánto? ...me dijo






La mayoría de los chilenos no sabe quién era el prohombre  a quién se conmemora con el significativo honor de nombrar al Aeropuerto  más importante del país. Como lo mostrara una reciente nota de prensa, en ningún lugar del recinto- administrado por una Concesionaria supervisada  por la  dirección de Aeronáutica- aparece el "Comodoro", y solo nos enteramos por  los  letreros de acceso. Para la mayoría es solamente Pudahuel. Ese nombre designa la comuna donde está ubicado, así como se llamaba Aeródromo de los Cerrillos al anterior, desde donde se decidió trasladarlo en 1961. Fue un esfuerzo ciclópeo invertir durante seis años US$ 3 000 millones para construirlo. Eran los tiempos cuando era un país pobre y zamarreado. Como llegó el nombre del  primer comandante en jefe de la aviación- a nombrar el principal  Aeropuerto del país, ahora enriquecido es un asunto que conviene aclarar  antes de debatir sobre el cambio. Designarlo como Comodoro Arturo Merino Benítez  fue el premio, digamos, las migajas del banquete, que  Augusto Pinochet ofreció en 1980 a la fuerza Aérea por su renuncia al proyecto modernizador de Leigh y la adhesión al de Pinochet y “el Ladrillo”.

 Como se originó el conflicto que terminó  en julio 1978 con la expulsión del general Leigh? Veamos los antecedentes. Tanto Leigh como Pinochet habían sido nombrados por Salvador Allende cuando fracasó la política de Entente Cívico-Militar para pacificar la nación. Temíamos  enfrentamientos  que condujeran a una guerra civil. Estamos en agosto del 73. Mientras Leigh fue un activo conspirador, Pinochet se subió al carro solo días antes del golpe. Hecho que el aviador siempre le encaró. Concretado  este el choque de egos se profundizó cuando se fueron  aclarando posturas diversas sobre cómo organizar la reorganización el país  y bajo el mando de quién.
Este conflicto en el que Pinochet contó con la disrupción  de cualquier resistencia interna en las fuerzas armadas por la eficaz acción de la Dina, y  se resolvió cuando lo expulsó de  la Junta  a raíz de las críticas vertidas en una entrevista al periodista Paolo Bugialli,  del diario italiano Corriere della Sera, conocida en Chile el 18 de julio de 1978. En un terremoto político sin precedentes salieron  el comandante en Jefe  y 17 generales. Toda la plana mayor   bajo amenaza de dividir la fuerza aérea entre el Ejército y la Marina. Asunto particularmente grave cuando ese año enfrentaba Chile la mas difícil situación por la delimitación de los límites con Argentina por el Beagle, - el 22 diciembre 1978 estuvimos al borde de la guerra- nos quedamos sin jefaturas de la principal rama estratégica para enfrentar el conflicto. Posteriormente este fue resuelto por la  Mediación  Papal-.
Entonces, Pinochet le ofreció a la FACH la rama de laurel nombrando al principal aeropuerto de un pequeño país al sur del mundo, en el cual él tenía depositados sus sueños de grandeza con el nombre de un burócrata organizador, que había  sido Allendista conformando en 1952 y 1958 un movimiento en la fuerza aérea “la familia militar  junto a Allende”- 




Ya por entonces estaba perfectamente configurado ese anómalo fenómeno” la familia militar. Volveremos sobre esto.
Pinochet sabia como pocos la fuerza de los símbolos: un asunto en el que  la sociedad  civil  es particularmente frágil, no somos capaces  de construir héroes. Le ofrecería a la fuerza aérea no solo nombrar un aeropuerto, sino la posibilidad de nuclear a través de él la creación de un héroe. Si el ejército había logrado constituir en Padre de la Patria a O’Higgins, un soldado que en conjunción con San Martin, Bolívar, Sucre y otros nos había llevado a la aventura de la emancipación americana, para terminar finalmente despreciado por la oligarquía  y exiliado en Perú. La Armada tenía  a  Prat, héroe de un fracaso estratégico en Iquique pero que permitió a Vicuña Mackenna  alzar las virtudes de obediencia y sacrificio  al máximo sitial. Carabineros estaba constituyendo al Tte. Merino como su figura  egregia, un oscuro oficial quién murió en un aún más oscuro incidente fronterizo con Argentina.
Y Merino Benítez  tenía un pasado allendista, pero “bien vale parís una Misa”.  El profesor. Gabriel Cid, del programa de Historia de las Ideas Políticas  de la Universidad Diego Portales califica de paradójica esta situación,  dice” políticamente era una persona de ideas de izquierda, coqueteo con la Republica socialista en los años 30, apoyo decididamente a Allende en 1958 y 64 y que, irónicamente, fue reconocido por la junta miliar en 1980.De irónico no tiene nada, es solo un peón en las piezas del ajedrez político utilizado por  Pinochet.
                                                                                                                                                                  No irónico , sino  preocupante es el  hecho que la defensa del  nombre del Aeropuerto Arturo Merino Benitez  la lleve adelante  el hijo de dicho general, quien ahora es el Comandante en jefe de la Fach. Esa familia militar es un poder de facto en la sociedad chilena. Basta mirar la  cara de consternación del ministro de Defensa al  anunciarnos: “cambiar el nombre del aeropuerto sería un error La gravisimo”
La  ciudadanía consciente espera de sus políticos la  solución democrática no ya del  acceso a los altos cargos militares sino la modificación de cómo se accede a la carrera militar desde la base.
.Sin embargo ahora la pregunta, no es  qué nombre le ponemos  al Aeropuerto, sino si queremos seguir - en una nación moderna-, validando esta jugada del ajedrez político del dictador Pinochet. Después de sacar este resabio de la dictadura tendremos tiempo para buscar a quién   honramos  poniéndoselo al aeropuerto  de una nación que se  ha constituido en señera en América Latina de progreso y lucha por erradicarla pobreza.
                                     Juan Meza-Lopehandia.                                                          (Artista visual)