Chamuscado,
aunque Ganador. 21 de octubre 2019
Es de buena crianza el decir de las elecciones como una lección dada al mundo por Bolivia, sobre todo para un país cuya tradición de turbulencias políticas es muy larga, (23 golpes de Estado,
12 de ellos exitosos, en su historia de menos de 200 años). Menos conocido es el
hecho de sus 37 años de continuidad democrática. Esto despertaría la
envidia de los comentaristas políticos
chilenos, quienes se enorgullecen de su tradición, aunque sólo hace
menos de 20 del retorno a la democracia.
El proceso fue una
liturgia cívica. Bolivia se paraliza totalmente: los comercios cerrados, la locomoción pública no circula, la
interprovincial tampoco, así como el afamado teleférico. Los restaurantes de cortinas caídas y ni los automóviles privados pueden circular
sin autorización de la autoridad.
El 83 % de los resultados a boca de urna fueron entregados a las cuatro horas de cerradas las mesas. El
17% restante está pendiente, y ha despertados las sospechas de la oposición, la cual ha acusado
constantemente al gobierno de hacer trampas electorales y de configurar a su
antojo el Tribunal Supremo Electoral. La OEA misma se ha hecho cargo de esta preocupación. Este
retraso puede encontrar justificación
considerando las mesas ubicadas en
lugares donde los accesos son muy dificultoso: La Misión Fátima, donde me encontraba dos días antes
de los comicios, se ubica a tres horas en canoa de Yaramal, luego una
hora de auto hasta llegar a Yurumo, perdida en el interior del Beni. Googléelo y ni siquiera aparecerá pues
es un asentamiento disperso de alrededor de 53 familias de etnia t¨Shimane. Allá hay una mesa y por avión llegó un inspector gubernamental a instruir a los jurados electorales.
El país se ha paralizado totalmente y los ciudadanos concurrieron a las urnas mayoritariamente,
un 85% como ya es habitual, tanto porque ahora estaban en juego algo
considerado importante como porque los castigos a la abstención son muy fuertes.
Aunque la oposición eufórica y sus medios de comunicación consideran
los resultados como un triunfo, Evo, el incombustible, ha resultado ganador. Considerando
las cifras no-oficiales tiene alrededor del 44% de los sufragios, mientras
Carlos Mesa de Comunidad Ciudadana ha aglutinado el voto
útil obteniendo un inusitado 39%.La
sorpresa ha sido el coreano
nacionalizado Chi, quien postulaba por la democracia Cristiana con un
9% y Ortiz de “Bolivia dijo No”, con un desinflado 5%.Quedamos ahora a la
espera de una segunda vuelta entre
Morales y Meza.
Las cuestiones
decisivas se resolverán en el
Senado y la Cámara. En el primero con 36 asientos, cuatro por cada una de las nueve
circunscripciones, el Mas retuvo la mayoría con entre 17 y 19 sobre 36, pero
perdió los 2/3 con los cuales durante diez años había aplanado a la oposición. Comunidad
Ciudadana (CC) obtuvo 16 mientras “Bolivia dijo No “parece haber quedado con un solo por el departamento del
Pando, aunque está en riesgo. En la Cámara
de Diputados el Más obtiene 64 cuando necesita 65 para la mayoría y perdió también aplanadora. Muchos
partidos menores quedaron sin representación parlamentaria, incluido el mítico MNR, gestor de la revolución de 1952. La DC del
Coreano Chi es el único partido
tradicional constituido, salvado de esta demolición. Su líder, el magnate cementero y estudiante de
quechua Doria Medina había comprometido
su voto a Mesa-“quién quiera pueda
derrotar a Morales, por ese votaremos”, Sin embargo el coreano-boliviano obtuvo una votación que lo podría convertir en el “ el príncipe del cuento”
Mientras el Más, cuyo líder indiscutido es Morales tiene un
voto duro constituido especialmente por electores de la sección occidente del
país. Solo Chuquisaca le es ajeno, mientras los votantes de Mesa no tienen una
identidad definida. Mesa ha ganado en Oriente,
para sorpresa de
los analistas, lo hizo en Santa Cruz,especialmente donde
la candidatura de Ortiz, cruceño se desinfló y perdió hasta los 2
senadores.
Aunque Morales haya
resultado ganador, su panorama se presenta
nebuloso por la impresión causada al no haber ganado en primera instancia, mientras el entusiasmo de la oposición es apabullante.
Sin embargo, para ganar en segunda vuelta Mesa debe
obtener compromisos con los
demócratas cristianos de Chi y el 4.8% de Ortiz. Como todos ellos no son votantes duros es posible que no sean traspasables,
mientras Morales por otro lado parece haber
alcanzado su techo. Sus nuevos
votantes deberán ser conseguidos entre el
ala dura la cual lo ha condenado como extractivista,
quiénes tendrán más de un dolor de estómago al votar a Mesa, parte de una derecha ahora partidaria de la defensa de
la Madre Tierra, del cuidado de los pueblos indígenas de la Amazonia, un discurso
por lo novedoso aparece como poco
creíble.
La estrategia gubernamental
en el proceso previo a la elección destacaba los logros de los doce años
de gobierno masista, apelando a la racionalidad, cifras, y al sentimiento de orgullo,
al mismo tiempo, la seguridad sobre el
futuro votando por Evo. Esta era una apelación a la clase media emergente,
temerosa de una recaída en la situación de pobreza. La estrategia de la derecha
estuvo más bien dirigida a obtener votantes apelando al atropellamiento de la normativa
democrática realizada por el gobierno al
pasar por encima de los resultados vinculantes del plebiscito del 21 de febrero,
y al hastío producido por la
continuidad del líder por 14
años. Esta sensación la pude captar en mi encuesta callejera informal en
el sector comercial de La Paz, cuando, en
la tercera opción preguntaba: Evo /ya fue. Muchos indígenas, aliviados, me contestaron afirmativamente. La
vendedora de jugos en la central Plaza San Francisco había
votado por Mesa: su sombrerito era café y también su amplia pollera .
Está por verse las alianzas para obtener los votos en un eventual
balotaje. Cualquier vencedor deberá enfrentar una nueva etapa, nebulosa y llena
de dificultades: Morales estaba acostumbrado a pasar sus proyectos sin dificultades y ahora deberá entrara en negociaciones. La gobernabilidad aparece aún más difícil desde el lado de un
eventual gobierno de Derecha, pues no contaría con
una mayoría y sus parlamentarios
serán noveles, agravado por el hecho de
no contar con un programa de gobierno consolidado y congeniado. Mesa durante el
proceso previo evitó cuidadosamente delinear cualquier línea de gobierno.
Mientras el Más tiene una gran
experiencia en hacer política desde la calle y presentará dura oposición a medidas contrarias a sus concepciones e intereses electorales. No en vano Morales
llegó al gobierno con esa estrategia. De todos modos se aproximan para Bolivia “tiempos
interesantes” y muchos extrañaran el gobierno de Morales como un tiempo de paz y de bonanza incluidos algunos quiénes hoy han sido parte
de la oposición.
Parto esta noche a Santa Cruz , donde a mi ver, se desarrollaran los sucesos más
importantes próximamente.
21 octubre 2019
21 octubre 2019

No hay comentarios:
Publicar un comentario