Comentario a la columna de Joaquín Garcia- Huidobro del domingo 13 de mayo titulado
Aborto: parece que era mentira".
"http://www.elmercurio.com/blogs/2018/05/13/60184/Aborto-parece-que-era-mentira.aspx
Le agradezco su columna del pasado domingo. Aunque haya un columnista sustituto, he echado de menos sus escritos. Me gusta – como filósofo- su bajada del tema hasta el refrán popular y el Colo-colo. Este sería otro país si la hinchada colocolina leyera una columna escrita por un filósofo. Creo que Uds y los artistas, entre otras profesiones -y en esto me incluyo como artista- no hemos estamos haciendo nuestra contribución a la formación de la conciencia colectiva de nuestro pueblo.
Su artículo y los otros suyos publicados constituyen una notable excepción, pues cumple el propósito de señalar las consecuencias a largo plazo de las decisiones políticas muchas veces inspiradas en criterios sólo de corto plazo. El traer a la discusión pública la confusión entre lo público y lo estatal me parece un debate relevante que debe ser ahondado, pues ahora esta borroneado. El origen de esa desconfianza amerita ser investigado y delatado.
“Como si la presencia de las iniciativas solidarias de los ciudadanos fuese solo un mal que debemos tolerar mientras no puedan ser abarcadas por el aparato estatal”.
La lectura de los comentarios de los lectores evidencia esta posición además de mostrar un nivel de agresividad revelador de una carencia de argumentos racionales.
Cuando un filósofo trae a colación argumentos prácticos como el utilizado al final de su artículo, indudablemente es un aporte, ¡podría ser valorado hasta por los hinchas de la barra brava colocolina!
17-05.2018