Chile: Las raíces de la Ira *
Extracto
El
estallido de ira y malestar suscitado en Chile en octubre-nov 2019 sorprendió a
la oligarquía dirigente, a la sociedad
entera así como a la opinión internacional. Estos tiene unas
raíces en la transmisión de las
características de la formación del “yo mismo” en los lebo mapuches y como
estas pasaron a configurar a los grupos mestizos, siempre marginados por
la sociedad criolla. La ira acumuladas por estos sectores afuerinos
(caracterizados como huachos, rotos hasta vándalos y alienígenas) explica la
violencia y pone un desafío al sistema educativo y otras formas de
socialización para encauzarlo en otras
funcionales al sistema de convivencia
democrática del siglo XIX.
El
difuso malestar de los grupos medios ascendentes se relaciona con la forma equitativa de distribuir el excedente de la producción social de las riquezas entre los mapuches,
reforzado por la idea del Estado protector de los débiles cuyo origen está en
la Monarquía Española del siglo XVI, Estas colisionan con la estructura
individualista propuesta por el neoliberalismo impuesto por la Dictadura. Estas
concepciones antropológicas de origen indígena constituyen el fermento seminal del descontento social el cual convirtió durante un mes “a la perla de
neoliberalismo” y el “oasis “de Hispanoamérica en un bosque de
llamas, saqueos, marchas y tumultos, ante la perplejidad de sus dirigentes
y ocupó la atención de los medios de
comunicación mundiales.
*Juan Meza-Lopehandia.
Dr Phil historia de América Artista
visual.
Colaboró Jerónimo Meza-Lopehandia. Didacta Biodanza,
El artículo completo en https://mezalopehandia.blogspot.com/
Vuelvo de Bolivia, donde fui a observar la elección presidencial y
de representantes. Ese país está ahora sumido en un caos político donde se muestra todas sus debilidades, quizá
también sus fortalezas. He saltado de
los fuegos hacia las brasas.
Intentaré dar sentido a los
sucesos ocurrido en Chile a partir el jueves 17 de octubre 2019: empezado antes como un pequeño incidente
de guerrilla urbana organizado por los estudiantes a través de las redes
sociales- evasión del pago del Metro, cuyas tarifas venían en alza, continuó
con una vorágine de fuego - disturbios,
tumultos, quemas, saqueos,([1])
Este primer momento de alzamiento del pueblo
iracundo evolucionó luego a multitudinarias convocatorias pacíficas de más
de un millón de personas sin un liderazgo aparente.
Esta sorprendió desprevenida tanto al gobierno
como la clase política ([2])
envuelta en una rencilla permanente y casi personal, favorecida porque aquel no
tiene los votos suficientes en el Parlamento para consolidar la política para
la cual fue elegido. Sus líderes
provenientes de la educación elitista -con doctorados en el extranjero- parecían ignorar el país donde
viven: antológicas son sus declaraciones para presentar políticas que hicieron con
anterioridad a la rebelión y encendieron
el conflicto - recuerdan las de la Reina María Antonieta antes de la Revolución
“si no tienen pan, por qué no le dan torta”[3]
Sin entender su sentido profundo el Presidente Piñera en los primeros momentos y con su ansiedad
característica proclamó a los vientos “estamos en guerra contra un enemigo dispuesto
a usar la violencia sin ningún límite”. Dictó el estado de emergencia y el
ejército salió a preservar el orden. Así evadiendo referirse al sentido profundo
de la demandas de la calle, propuso la
criminalización
e invisibilización de los reclamos como parte de la estrategia de manipulación
comunicacional reiteradamente usada para controlar los fenómenos sociales. Estas
declaraciones expresan la misma ceguera de nuestra oligarquía cuando regó la
tierra de sangre popular desde
matanzas de Santa María de Iquique (1907) hasta la de "Pampa
Irigoin" en Puerto Montt 1969. Desatinó, pues las
fuerzas armadas han sido capacitadas para matar al enemigo y no para controlar el orden público:
dispone solo de un fusil.
Tal represión no es
ya viable políticamente hoy en Chile Criticado, aunque alerta en su tarea, el
INDH (Instituto de Derechos Humanos) ha
presentado 280 querellas por violaciones de
los derechos humanos desde el inicio este proceso social hasta el momento en que escribimos. En
las primeras 3 semanas 200 ciudadanos han tenido daños oculares graves. ([4]) Esta
situación ha llevado al Colegio de Oftalmólogos a declarar emergencia sanitaria. Durante dos semanas de
manifestaciones se cuentan más de 180 heridos oculares, número cercano a las
154 personas con ojos lesionados registrados durante el conflicto
palestino-israelí en un periodo de 6 años. [5] Cabe
considerar como antecedente en el primer gobierno de Piñera -en el año 2011-
hubo otro fuerte levantamiento social durante dos meses en la región de
Magallanes y 14 personas tuvieron daño ocular grave por perdigones disparados. Esto no es una situación de
policías individuales sino una violación
de DDHH por parte el Estado de Chile mediante carabineros. Luego el gobierno
desistió de esta política, instando al diálogo y cambio el gabinete nombrando
personas con” más calle” ,esto es, cuya experiencia social estuviera más cerca
de las reivindicaciones populares.
Ahora confluyen en un momento histórico dos procesos separados:
la violencia inusitada como expresión
de las características del mestizaje
cultural en Chile y el malestar de la
clase media marchando por demandas aspiracionales y de equidad.
Para el primer fenómeno - acción destructiva,
el saqueo y las quemas- proponemos una explicación enraizada en el mestizaje y las
características que aporta a éste la
sociedad indígena y su permanencia en la
cultura contemporánea en Chile. Desde el punto de vista genético el 48,5% del ADN
es europeo, otro 48,5% es indígena
y un 3% es negro. - aunque nuestra oligarquía lo quiera negar- [6]
Hay variaciones del 10% en la distribución norte-sur y según la condición social:
menor en la clase alta y mayor en los grupos populares. También una
contribución similar en el entorno cultural, somos mestizos en esta proporción aunque
ni la antropología ni la historiografía
-hasta donde he encontrado evidencia- han intentado explicar cómo las actitudes
fundamentales de la sociedad aborigen han pasado a constituir un núcleo
poderoso de la visión de un sector basal de la sociedad mestiza. En aquella hay
una peculiar configuración de la identidad: esta se hace a
través del conflicto[7]
Esta estructura se enraíza en la
pertenencia a un lebo equivalente a
una circunscripción territorial. Cada comunidad estaba referenciada
simbólicamente en el rehue -el
espacio sagrado ceremonial de cada lebo-
donde se desarrollaban las reuniones festivas y guerreras, las ceremonias
religiosas esenciales a la reproducción simbólica de la sociedad “en el lebo” [8]De
esta organización de la sociedad mapuche
hemos heredado también la dispersión de los liderazgos y la acción individual en los conflictos. Es
un aspecto no considerado por los analistas.
En las enormes
manifestaciones posteriores a las quemas de los primeros días y posteriores no
aparecen liderazgos claros, estas son auto-convocadas. Las bandas de fanáticos
de equipos profesionales de futbol con sus banderas y gritos,-eternos
antagonistas- deambulan ahora entre los
manifestantes y participan sin que se produzcan los incidentes corrientes en
los estadios. El ambiente
muchas veces festivo está poblado de banderas chilenas, y sorprendentemente- de
banderas mapuches. (Wenüfoye)[9] Esta
fue creada originalmente como antagónica a la bandera de Chile, según
declaraciones de su “werken” - vocero-
Aucán Huilcaman).
Habría que preguntarse por qué se ha afincado tan fuertemente
en las multitudes. Una respuesta interesante
la da Solenia Pimentel [10]
quién caracteriza estos movimientos
indígenas como “impugnadores del actual contrato
social” buscando una reconfiguración del
modelo estatal a través del reconociendo de su existencia y de los derechos unidos a ella en las leyes
fundamentales del estado” Indudablemente se
produce una asimilación visceral
entre las reivindicaciones sin
líderes de estas multitudes y las de los movimientos mapuches quiénes han confrontado al estado chileno desde la “ ocupación de la Araucania” hasta ahora sin encontrar
soluciones.[11]
Ahí también conviven con los símbolos de la
cultura neoliberal: carteles de los Simpson dan voz a las demandas populares.
Eso es evidencia de la condición mestiza de la sociedad, hecho difícilmente
reconocido por los chilenos.
Reconocemos como, en miembros de los grupos
populares marginados, encuentran en el uso de la violencia, la expresión de su
identidad y una especie de éxtasis orgiástico en la destrucción. Vemos casos en que el saqueo no tiene una
finalidad económica sino ritual: se llevan televisores plasma para incendiarlos
en las barricadas. Interpretamos esto como expresión de desprecio hacia
símbolos del prestigio burgués. Dhiraj Vaswani, bombero quién ha participado
activamente en el control de los desmanes en la Zona
Cero coincide “el fuego no solo ha
marcado las manifestaciones a través de la violencia de su poder destructor; he
visto festividad en torno a las llamas, al final de las marchas, con grupos de
personas bailando alrededor de fogatas como en un ritual
primitivo”[12]
También explica los “incidentes vandálicos” cuando los
manifestantes han atacado ferozmente
la joya de la modernización capitalista
“el Metro de Santiago” con daños
calculados en $380 millones de dólares,
y al 3 de noviembre, -según el ministro de Economía- las pérdidas de empleos por los saqueos
comprometen alrededor de 58.000 puestos de trabajo, sin que esto afecte el
ánimo de los participantes pues ellos sienten esa pérdida como ajena.
La oligarquía ilustrada
agro-comerciante quien ha manejado el país desde el siglo XVIII describe este proceso de violencia paroxística como “se le salió el indio” y no está equivocada sino en su habitual forma
despectiva como lo valora. Desde el siglo XVII aquella se volcaba en el “malón”
-esa campeada sorpresiva contra los poblados fronterizos españoles donde
se saqueaba, se robaba mujeres y ganado
cuando se veía al “otro” como enemigo necesario para alcanzar el “Yo mismo”. De la
mezcla étnica se fue forjando una sociedad mestiza sin reconocimiento
legal, es decir durante 3 siglos “los huachos”, “los rotos”, “la plebe”, “los
mal entretenidos” (expresión del Siglo XVIII) no fueron sujetos de derecho.[13]
hasta se intentó expulsarlos de los “pueblos de indios”. Esto señala un fracaso estructural en el proceso
educativo, como elemento de integración
social. Si bien las cifras apuntan a una gran cobertura, es decir tenemos matriculados
al 97% de los jóvenes en edad escolar,
no hemos aportado en la
depuración de ese proceso de construcción del “yo” por medio del conflicto,
esto ha dejado en evidencia el descuido en la educación afectiva. Solo recientemente han
empezado una estrategia contra el “bullying”- y empleamos la expresión inglesa!- sin percatarse de la
raíz antropológica. Esta marginalización se evidencia en este hecho: el 80% de
los presos son hijos de presos, tanto
ellos como sus padres nunca estuvieron insertados en el sistema. El desafío contemporáneo reside en cómo encausar esa energía en nuevas formas funcionales
al proceso democrático del siglo XXI.
Esperamos de los psicólogos sociales
ayuden a profundizar en este proceso de
autoconocimiento y educación para entender este proceso de marginalización y
buscar soluciones.
La
interpretación de nuestros dirigentes desde el gobierno, con su habitual
estrechez para comprender los procesos globales ha tendido desde el primer momento buscar un responsable
en bandas organizadas, grupos anarquistas, agentes extranjeros e “invasiones alienígenas. No hay
tal Abimael Guzmán, ni organización como Sendero Luminoso. En el estado actual de la tecnología basta este sustrato de rechazo visceral al sistema, una voluntad decidida, definir un
objetivo, un celular y una red social. Cualquiera otra explicación andará
buscando chivos expiatorios a palos de ciego. No obstante, con el desarrollo de los
sucesos estos grupos de iracundos han ido adquiriendo organización para
lograr sus propósitos, la expresión de un sentimiento profundo contra el sistema, donde no encuentran
oportunidades (agregado al escrito en
20 noviembre 2019)
Aunque el problema de orden público sea
muy importante y mantenerlo es la primera obligación del gobierno, limitarlo a
este aspecto, como piden muchos desde la
extrema derecha, es un error profundo en el diagnóstico. Tratar de ganar tiempo
–como un hábil jugador de póker-a la espera del desgaste del movimiento es otro
error magnífico.
No
sólo “malentretenidos” “alienígenas” han participado en los saqueos de
supermercados y farmacias. Sorprendiendo a sus propios vecinos de los barrios
pobres han sido gentes trabajadoras con ingresos medios-bajos quiénes también han
tomado parte. Las revistas semanales han explorado este campo muy delineadamente
En estas poblaciones, cuyo nivel de vida sin duda ha mejorado, se fue
acumulando un sedimento de ira por las desventajas sufridas en relación a la ubicación
espacial,-el desplazamiento hacia el trabajo suele ocupar normalmente hasta
tres horas- la inequidad en la acción protectora del estado y la participación en los frutos del progreso.[14]
. Este proceso fue deslegitimando el orden establecido pasando del
“no robarás” al “¡si son ricos, porque no! Se produce entonces
un efecto manada y “todo es cosa de empezar” Así se han realizado múltiples jornadas de saqueos e incendios las
cuáles de delincuentes comunes aprovechan y favorecen la acción.
El
segundo fenómeno de las protestas pacíficas multitudinarias ha dado lugar a múltiples explicaciones.
Mayoritariamente se acude a la
explicación sociológica de la frustración y miedo de los grupos medios
ascendentes quienes temen -al disminuir el ritmo de crecimiento económico, como
efectivamente ha sucedido- caer
nuevamente en la pobreza y reclaman su participación en los frutos de ese
crecimiento. Los analistas más versados apelan a las experiencia ocurridas en
Japón por los años’ 60 y luego en Corea
por los ’90. Esta explicación no da cuenta de las
diferencias culturales de cada sociedad
ni tampoco explican los actos de
vandalismo, atribuyéndolo
borrosamente a “la acción anarquista y
del lumpen “
Para comprender este segundo movimiento
hay un elemento expiatorio que viene de nuestra raíz mestiza. Entre los
mapuches, especialmente los pewenches, entre quiénes he trabajado los últimos 20 años, los
frutos del proceso colectivo de creación de riqueza deben ser repartidos ecuánimemente.
Así cuando le va bien a uno individuo,
no puede quedarse con todo el excedente: parte de los frutos de su trabajo
ha de ser repartirlo entre los miembros menos aventajados de su grupo y
luego con el resto invitar a una fiesta generosa. Desde el punto de
vista occidental esto último aparece como un “despilfarro” en una comunidad pobre.
También puede leerse como una acción expiatoria del triunfador quién debe hacerse “perdonar” por su éxito.
Si no lo fuera suficiente se lo sanciona
socialmente. Esta actitud ha sido calificada desdeñosamente por nuestra oligarquía ilustrada criolla como “chaquetear al exitoso”. También se ve en la costumbre
social de “pagar el piso” quien recibe su primer sueldo invitando a una fiesta a todos sus colegas de la oficina.”
Se trata pues de dos concepciones
distintas respecto del reparto de los bienes socialmente producidos. Por eso
aunque hayan ido a la escuela y sepan
leer no están incorporados a la sociedad recientemente modernizada desde
conceptos anglosajones y centralmente
individualista. “Cada uno se
rasque con sus propias uñas”. Ellos chocan por su visión comunitaria del reparto de la riqueza
y el significado cultural simbólico de la fiesta con el
individualismo capitalista anglosajón introducido por el neoliberalismo
Este
movimiento ciudadano es también el
proceso de demanda de reformas del
modelo como una respuesta a lo que es sentido como fracaso del proceso del
reparto en la modernización. Este ha
asumido en Chile, bajo la óptica del
crecimiento económico neoliberal, una
promesa de la aumento constante del consumo- acceso a más bienes - Puede documentarse en sentido contrario: hace
10 años se necesitaban 2 sueldos mínimos para tener un refrigerador mientras
ahora ese mismo sueldo alcanza para
comprar dos, Desde el punto de vista de los datos duros-
tanto preciados por los economistas y formuladores de políticas
públicas- este proceso modernización ha
significado una mejoría de las
condiciones de vida de la población. Han salido de la pobreza extrema
y parcial hasta alcanzar casi los niveles
promedios
de un país en desarrollo. Sin embargo
este crecimiento ha sido entendido como injusto pues no ha sido equitativamente
compartido y ha precarizado las condiciones de vida, inequidad e incertidumbre dejando bolsones de pobreza, en la equidad
horizontal, por ejemplo, bajas pensiones,
salarios escuálidos altísimos precios
de remedios, altas contribuciones territoriales para las clases medias
empobrecidas, y largas listas de espera en los servicios de atención médica. En los últimos
15 años hemos agregado 9 años a la vida promedio, pero el 80% de la población quienes ahora viven más,
está enferma crónicamente. Los residentes en las comunas acomodadas (Vitacura) tienen, en
promedio, diez años más de vida comparado con quienes viven en La Pintana.[15]
La segregación territorial es otra expresión de la segregación social, y fue
reforzada por la Dictadura,- se expulsó
a los grupos bajos de los barrios
acomodados, dispersándolos en diversos
asentamientos debilitando su estructuración social- generando una
invisibilización de la pobreza. En la práctica se puede vivir en el centro de
la urbe -el sector oriente de Santiago, de” plaza Italia pa’ arriba”- con casi nula conciencia
de la existencia de esta periferia pobre. El desplazamiento no es solo territorial
sino que también simbólico: el “desaparecer” del lazo social atemoriza a las
capas medias y se vuelve reclamo para consolidar su posición aspiracional y de
ascenso social.
El proceso de crecimiento económico y
retribución del modelo neoliberal no corresponde con el modelo tradicional desarrollado
en nuestra sociedad. Este estaba fundado
tanto en el concepto cristiano de la equidad como en el mapuche de la
repartición solidaria del excedente y la
fiesta. El jefe estaba obligado a dar para legitimar y
reforzar la nueva posición central que ocupaba en el espacio social. [16]
Este nuevo modelo foráneo
fue impuesto por la dictadura-después de un conflicto muy serio con los sectores tradicionales- nucleados
alrededor del General Leigh- por un
grupo de economistas provenientes de la oligarquía tradicional
y de los grupos medios ascendentes, quiénes habían estudiado en la Facultad de Economía
de la UC por entonces confesional y muy cerrada. Ellos fueron enviados a cursar estudios de Postgrado a la Universidad de Chicago cuyo gurú fue Milton Friedman: a USA una
nación de emigrantes en búsqueda de un destino mejor y enraizado en la
experiencia más individualista. La estrategia del modelo cristalizó en un
documento llamado “el ladrillo”, y contra toda la “tradición militar chilena”
planificadora, estatizante y jerarquizada, fue
bendecido por Pinochet mismo como un camino para el fortalecimiento del crecimiento
a través de la ambición y esfuerzo personal, el individualismo, la competencia,
la eficiencia y asignaba al mercado- la confluencia de la oferta con la demanda - la legitimación de la ganancia- Se transformó el rol
del Estado. Desde los tiempos de
la Monarquía había sido un protector de los más débiles (legislación indiana) ahora a uno meramente subsidiario. Su acción
interventora se reducía a un mínimo:
sólo a situaciones cuando las fuerzas del mercado producen injusticias
evidentes.
Este modelo continuó dirigiendo la vida
económica y social de Chile, aún después de la caída del dictador Pinochet, cualquiera
fuera el signo político del gobierno, y
ha conducido a una precarización laboral y tampoco ha colaborado en la
reconstrucción los grupos intermedios de la sociedad despiadadamente
perseguidos por la Dictadura- actualmente solo el 10% de los trabajadores esta sindicalizado, y el
derecho a huelga severamente limitado
Esta intención transformadora se aprecia también en la introducción de un
nuevo modelo educativo. Por la difusión de la educación pública gratuita, desde el siglo XIX el proceso había consolidado una clase media burocrática
y profesional al servicio del Estado, cuyos servicios eran requeridos especialmente
durante la segunda mitad del siglo XX al crecer las tareas asignadas a este,. Los
gobiernos de cualquier signo en
democracia desdibujaron este proceso
convirtiendo la educación en un bien de consumo por el que debía pagarse, generándose un sistema segregado de
colegios semi-privados y universidades privadas donde fluyen los miembros de
los grupos medios de reciente ascenso, endeudándose en la esperanza de
consolidar su posición. Se ha formado así un contingente numeroso de profesionales insatisfechos, endeudados, con títulos devaluados en un país donde
el ascenso social
está ligado a la cuna y la estirpe, mientras algunas universidades
privadas han quebrado dejando sus estudiantes “a la intemperie”
Hacia 1976, la
Dictadura proclamó el establecimiento de
un sistema de economía “social” de mercado -según el modelo alemán. En realidad
el mercado chileno es pequeño, representa solo el representa 0,45% en el PiB
mundial. Por tanto fácilmente las empresas eficientes configuran oligopolios,
siendo habitual la participación sobre
el 80% en un área de la economía. Junto con eso, por voluntad política de
precarización expresada como libertad comercial, no se incluyeron las características que en
Alemania le dan el carácter “social” y
protector. Ha resultado de esta
estructura tanto un espectacular crecimiento -economía abierta y múltiples
tratados de libre comercio- como una inequidad patente. Hemos configurado la
sociedad más desigual comparada con los países de la OCDE. En Chile -según CEPAL- 1% de los más ricos
acumula el 26.5% del PIB mientras 11 chilenos aparecen en el Ranking Forbes de
los 1000 más ricos del mundo y
entre las 100 más ricas está en el lugar
74 Iris Fontova (Luksic), con una fortuna
de US$ 15.400 millones. El presidente de Chile, Sebastián Piñera ocupa el
lugar 804 con un patrimonio de US$ 2.800 millones[17] (16). Esta desigualdad es vista como algo estructural. En la OCDE
el sistema
tributario funciona como nivelador del campo y permite financiar un
Estado poderoso e interventor en la sociedad- no lo hace acá: antes de los
impuestos tanto Austria como Chile estaban en el nivel 0.50 del coeficiente de
concentración de Gini. Este índice (mide la desigualdad de los salarios donde 1 es lo máximo y 0 es la completa igualdad)
luego de los impuestos en Austria quedaba en el 0.28 mientras nuestro país
ranqueaba en el 0.46. Acá se revela la total desatención de los grupos
dirigentes posteriores a la dictadura y su incapacidad para acoger las
necesidades de las personas, utilizando el sistema tributario como herramienta
de corrección pro-equidad. Contra esta inequidad multiforme –horizontal y
vertical- protestan los 1.200 000
personas que se juntaron pacíficamente el 26 de octubre en Plaza Italia,
formando la mayor concentración de la
historia del país.
Así, sin el control del Estado,
rápidamente los más eficientes constituyen oligopolios y se restringe o conciertan los precios. Esto
va desde las agencias administradoras de
las Pensiones (AFP) – un sistema no-solidario de capitalización individual instaurada
por la dictadura- la cuales han terminado entregando pensiones míseras, del
cual solo se salvaron las fuerzas armadas, ¡privilegio escandaloso! [18]. El mismo proceso se verifica en la colusión de precios de las tres cadenas de
Farmacia, estas monopolizan el 97% del mercado, las cadenas de distribución de
alimentos y aun en las distribuidoras de ropa usada, prendas, antes compradas
por los más pobres, ahora constituyen “ropa vintage” y hay solo tres
importadores elevando considerablemente sus precios, en ocasiones igual a las
de ropa nueva.
El rápido
crecimiento experimentado hasta 2014 en una atmósfera de individualismo extremo
y sin mecanismos de control eficiente pudo ocultar muchas falencias, las que
ahora salen a luz. La corrupción invade
hasta las Fuerzas Armada y de Orden, donde se han registrado fraudes consistentes en el tiempo por más de
US$ 38 millones (Un Comandante en jefe se encuentra preso y otro encauzado).
Los escándalos de financiamiento irregular de la política, donde miembros de la
oligarquía plutocrática financiaban representantes quiénes les quedaban amarrados, más el hecho que los
culpables solo recibieron sanciones
irrisorias como multas y clases de ética[19]Múltiples denuncias conocidas gracias a la prensa y la
ley de transparencia han conducido a crear en las personas una atmósfera de exasperación
y desesperanza ante la impunidad de
quiénes podían saltarse la ley sin consecuencia. Por su parte, los dirigentes
políticos cegados en sus riñas privadas se han alejado de las necesidades populares, los proyectos de ley propuesto para solucionar los problemas de los
más pobres del país encuentran
entrampadas en el Parlamento, como el aumento de pensiones, pilar solidario
para suplir las mínimas, etc. La
lista de agravios es interminable y nos ha conducido a estrellarnos con la dura
muralla de la realidad. El sistema del neoliberalismo contradice
conceptos fundamentadores de la sociedad mestiza y ha debilitado el concepto de “lo público”
desarticulando la legitimidad del frágil consenso instaurado por la dictadura.
Esta deslegitimación se expresa desde el
desprecio a los políticos como sus representantes, la desconfianza hacia las instituciones configuradoras de la
vida social como la Iglesia, las fuerzas
armadas, la prensa y la televisión hasta la
participación de “ gentes que uno nunca
se hubiera imaginado “en la ola de saqueos registrada hasta en las pequeñas ciudades(
Talca, San Antonio, Quilpué, donde” todos nos conocemos”) Para preservar la paz una
sociedad moderna y tecnologizada requiere legitimación en sus relaciones
sociales y económicas. En este momento Chile no la tiene y eso explica la
devastación y los enormes saqueos. La perla
del neo-liberalismo esta fracturada y en llamas, pero esta no es una crisis de país pobre, como
podría ser la de Ecuador, Bolivia o Nicaragua, sino otra- muy violenta-, de crecimiento en protesta por la inequidad, y
frustración de aspiraciones germinando sobre un sustrato de exclusión donde el
sistema ha sido deslegitimado. Las dificultad para encontrar soluciones no pasan por la carencia de recursos, -los hay-,
sino por voluntad política de estructurar
un pacto social legítimo
y de amplio consenso, pues los modos de convivencia dentro de los cuales
nos desenvolvíamos carecen de ella porque sus fundamentos fueron traicionados por
la dictadura. Está por verse si los dirigentes políticos tendrán la sabiduría
para encontrar las soluciones prudentes inspiradas en la equidad, donde se
conjugue la justicia con el crecimiento. Porque los chilenos lo han hecho
evidente: no hay paz sin justicia.
Pero falta una pregunta que todavía no nos hacemos ¿Es para esto
que queríamos ser ricos? O más grave aún nos planteamos alguna vez ¿para qué queríamos ser ricos?
Juan Meza-Lopehandia.
Dr Phil. Historia de América. Analista político y artista visual- Colaboró en
la edición y sugerencias Jerónimo Meza-Lopehandia. Didacta de Biodanza.
1. Carmen Cepeda, monja de la Congregación de Santa
Laura Montoya, residente entre los
t’Schimani en Misión Fátima, Alto Beni, Bolivia.“Oiga! Creo que es medio
impertinente mi comentario; pero Ud.
dice que las raíces de la ira están el
pueblo indígena, en los genes que ellos aportan a la sociedad chilena.
Respuesta de JML.Esa es una interpretación racista
de una percepción antropológica. La formación del “yo mismo” entre los mapuches
es a través del conflicto así como la difuminación del liderazgo, no está en
los genes, es cultural ahora se trata de
darle nuevo cauce a esa energía, que fue positiva para subsistir en el siglo XVII,
ahora es disfuncional a la sociedad mestiza que hemos creado.
[1]
) el mostrador. Fiscal revela que quema a estaciones de Metro
se iniciaron en lugares de acceso restringido. 24 noviembre 2019, de diario
electrónico el mostrador Sitio web: https://www.elmostrador.cl/dia/2019/10/27/fiscal
revela-que-quema-a-estaciones-de-metro-se-iniciaron-en-lugares-de-acceso-restringido/ revisado 2019/11/15
[3]
Ver “ Chile.Palabras que estallan” en
mezalopehandia.blogspot.com
[4] ) INDH (2019) reportes de estadísticas INHD 24/nov/ 2019.Sitio web: https://www.indh.cl/ revisado 20
noviembre 2020
[5]
https://www.cnnchile.com/pais/lesiones-oculares-mundial-30-anos-chile-colegio-medico-protestas_20191106/
6
Rev. Med Chile
2014; 142: 281-289 Geografía génica de Chile. Distribución regional de los
aportes genéticos americanos, europeos y africanos Macarena Fuentes1,a , Iván
Pulgar2,a , Carla Gallo4,b , María-Cátira Bortolini5 , Samuel
Canizales-Quinteros6,7,c , Gabriel Bedoya8,d , Rolando González-José9 , Andrés
Ruiz-Linares10, Francisco Rothhammer1,3,e. Cátira
Bortolini5 , Samuel Canizales-Quinteros6,7,c , Gabriel Bedoya8,d , Rolando
González-José9 , Andrés Ruiz-Linares10, Francisco ,3,e Rothhammer1
7 Gillaume Boccara Extraído
de: https://muse.jhu.edu/article/12303- Consultado 2019/11/27 ha tratado detalladamente tanto en
las razones de la resistencia indígenas a la invasión española como las
transformaciones ocurridas en esa
sociedad
[8]. Gillaume Boccara Op
cit pág 9 En efecto, la guerra
era una verdadera guerra de captación de la diferencia, de construcción
del "si-mismo" en un movimiento de apertura caníbal hacia el
"otro. Era también al nivel del lebo-circunscripción territorial y social-
donde se desarrollaban las reuniones festivas y guerreras y las ceremonias
religiosas esenciales a la reproducción simbólica de la sociedad Gillaume
Boccara. Op cit 13 Durante la primera etapa, la maloca tendía a imponerse como
la forma privilegiada de la confrontación bélica. Poco a poco la guerra
(weichan) se veía desplazado por el pillaje (maloca), que permitía a los
indígenas captaran los bienes extranjeros y… los caciques juntaran el capital
económico necesario al nuevo tipo de poder que ejercitaban.
[9]
La Wenüfoye fue puesta de inmediato fuera de la ley por el
gobierno de la Democracia Cristiana en 1992, al ser presentada aquel 6 de octubre en Temuco. La
bandera Mapuche y la batalla por los símbolos Por Fernando Pairican 04.11.2019
en ciper chile
https://ciperchile.cl/2019/11/04/la-bandera-mapuche-y-la-batalla-por-los-simbolos/
Consultado 2019/11/15
[10]
Solenia Pimentel Álvarez.”Relaciones conflictuales entre el Estado de Chile y el
Pueblo Mapuche: Política de tierras y proyectos de inversión” Master
Interuniversitario de Estudios Contemporáneos
de America Latina. Madrid 2016,Pag 18. https://www.academia.edu/29778340/ consultado 2019/12
[11] Jorge Weke, miembro del
Consejo de Todas las Tierras para ese tiempo y actualmente werken del
Parlamento de Koz Koz, “ve un símbolo de liberación, de auto- reconocimiento,
de creer en la unidad dentro de la diversidad, de respetar, de valorar cada
frente de lucha, de valorar cada aporte que hace el mapuche donde sea que se
encuentre”.
[12]
(Bomberos en la
zona cero. Revista del Sábado 2019/12/ 7.
[13] “En efecto, entre 1880 y 1900, los mestizos asentados en
la Araucanía se transformaron en el más poderoso obstáculo para la
consolidación del proceso de ocupación que realizó el Estado chileno. No
obstante, a diferencia de la estrategia mapuche, de resistir militarmente,
éstos usaron el ladino recurso de la insubordinación, de la desobediencia y de
la indisciplina individual y colectiva que, desde el centro de la sociedad
civil, erosionaba los mecanismos de gobierno, debilitaba a la autoridad del
Estado y creaba un clima generalizado de temor y de angustia en la base social.
En ese sentido, la acometida mestiza no consistió en batallar contra el
ejército chileno, sino en acosar, perseguir y destruir a granjeros, colonos y
labradores que, desde el mundo del capital, del trabajo o del comercio,
llegaron a la Araucanía a 12cosechar los
beneficios materiales que ofrecía la ocupación. En ciudades, villas, asientos
mineros y estancias, se trataba de hacer germinar el desconcierto, de propagar
la anarquía e infiltrar cada aspecto de la vida cotidiana. La tarea, en sí, no
era nada difícil, pues los mestizos debían seguir siendo lo que siempre habían
sido: afuerinos. L. León. La trasgresión mestiza en la vida cuotidiana de la
Araucanía. Revista de historia social y de las mentalidades N° 6 primavera 2002
pág 68 .También Gabriel Salazar ha
enfatizado diversos aspectos del fenómeno en libros como Ser huacho en Chile, labradores,
peones y proletarios entre otros
[14] La historia de Roberto
Campos, profesor universitario de
Matemáticas y Estadísticas ilustra estos aspectos Revista Sabado.El Mercurio.”
Furia y arrepentimiento de un profesor”.#1105 23/11/.2019, También “Historia de
un saqueo” en Revista Sabado el
Mercurio#1104 16/11/2019
[15]14)https://www.pauta.cl/economia/desigualdad-geografica-las-comunas-mejor-y-peor-evaluadas Revisada el
2019/12/17
[16]
Boccara,
Guillaume. "Etnogenesis mapuche: resistencia y restructuración entre los indígenas
del centro-sur de Chile (siglos XVI-XVIII)." Hispanic American
Historical Review, vol. 79 no. 3, 1999, p. 425-461.pag 18. Revisado en
26/11/2019 Project MUSE muse.jhu.edu/article/12303.2019/11/26
[19]
18) Nota
Godoy, Lorena [et al.] Disciplina y desacato Vgila. Construcción de identidad
en Chile, siglos XIX y XX Santiago de Chile : Coedición SUR/CEDEM, 1995
Obtenido desde: http://www.sitiosur.cl/r.php?id=75. [Consultado en: 03-12-2019] citando a Fou,cault, en su obra
Vigilar y castigar (1989) pag 150 “La prisión suprime la libertad
individual, uno de 10 valores básicos del ser humano, cuya perdida tiene el
mismo precio para todos; mejor que ,la prisión es el castigo
"igualitario" por excelencia”

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