sábado, 13 de octubre de 2018

Las calendas del canciller.


Las  calendas del canciller

          Cuando el canciller chileno en 1986 reconoció  mediante memorándum oficial:   " el límite marítimo con Perú es un problema que tenemos que estudiar y no podemos dejar para las calendas griegas" no hacía sino confirmar la política errática  y liviana  llevada adelante por nuestra Cancillería  en el  proceso de dilatación marítima que duró de la hasta la presentación de la demanda en La Haya en 2005.
          Partamos reconociendo: el límite terrestre sólo se fijó en 1929-30, casi  45 años después de terminado el conflicto que despojó a Perú de una parte significativa de su territorio y dejó profundas heridas en la sociedad peruana y además, enclaustró a Bolivia.
          En su defensa la Cancillería  quiere hacer aparecer como tratados de límites las declaraciones de 1952 y 54. Nuestra contra-parte alega son sólo  tratados pesqueros. Cuando esos acuerdos se firmaron era ocasión propicia para darles el carácter de tratados internacionales por las favorables intenciones de Perú y Ecuador, con quiénes habíamos actuado mancomunadamente para  llevaron adelante la política de 200 millas de mar territorial, un hito fundacional del derecho marítimo concretado en la Convención de derechos del Mar.
          Durante ese buen momento el Presidente de Perú José Luis Bustamante, destacado jurista, quién fuera presidente del Tribunal de La haya, declaró en 1950 que el límite era el paralelo hasta las 200 millas!!
          La Cancillería nunca se dispuso a aclarar definitivamente la cuestión limítrofe, aplicando la política de " eso Sancho, mas vale no menealle" porque Perú tampoco  aparecía por entonces dispuesto a cuestionar el limite lateral por paralelo hasta las 200 millas. Esta situación de indeterminación limítrofe  había sido claramente reconocida en el Memorándum Bazán (1967) quién, siendo funcionario de la Cancillería, declaraba no se haber encontrado tratado alguno que estableciera oficialmente los limites con Perú!!!!
          Dejamos la cuestión para mas adelante.- siguiendo la premisa del Quijote-, ese más adelante llego cuando la Convemar estableció nuevos parámetros para la delimitación de espacios marítimos no- definidos por tratados preexistentes  y la Armada Peruana comenzó a cuestionar el paralelo como límite. Luego el destacado canciller Peruano Allan Wagner estableció las bases del caso que fuera presentado por el  embajador  Juan Miguel Bakula ante nuestra cancillería  en mayo de 1986.
           Otra vez echamos la basura bajo la alfombra  aduciendo "debíamos hacer estudios sobre la materia”.“Chile  admitió una situación de hecho que era la inexistencia del límite"  y pasaron 15 años. La Cancillería ante insistencias de la contra-parte respondía , al igual que con Bolivia, no había cuestiones pendientes, mientras Perú fue armando notablemente el litigio, a través de  principios sostenidos por la convención de Derechos del Mar que -vaya ,vaya- Perú no ha firmado, y nos llevó a La Haya
 A la  Corte internacional  donde ahora también nos quiere llevar Bolivia-coincidencia sospechosa, y con argumentos igualmente novedosos.

          El lunes pasado llegaron las Calendas griegas. Nos encontramos con un Fallo confirmatorio: solo existe un "limite tácito" en el paralelo  el que se deduce de la redacción de los convenios pesqueros de 1954 sin ir más  allá de los espacios donde se realizaba la pesca. Gracias a Dios La Corte reconoció eso pues nuestra Cancillería había sido lo suficientemente ingenua como para no mover la cuestión limítrofe con un país que guarda rencores profundos por la pérdida territorial, los agravios y humillaciones a las tropas chilenas los  sometieron durante la ocupación de su territorio .
         
          Al día siguiente del fallo aparecieron los críticos rasgando vestiduras: la Corte no se ha sujetado a derecho en su fallo, y pidiendo denunciar la convención de Bogotá  que  nos comprometía a llevar a La Haya los asuntos contenciosos. A Dios gracias la Corte no falló conforme simplemente a derecho (-como quería la juez
Ugandesa-) porque Perú había logrado sus propósito pues no tenia nada que perder y eso  gracias a la negligencia de nuestra Cancillería. - como un estudiante porro-  apenas y finalmente hizo una defensa decente; y a que la Corte  buscó evidencia y acogió el testimonio de nuestros pescadores quiénes realizaron faenas y soberanía en las primeras 80 millas ahora concedidas.

          Para nuestra sorpresa después de once días no he escuchado ni leído ninguna crítica a la labor desempeñada  por la Cancillería desde  1885 hasta 2005, considerando 120 años como un plazo demasiado largo para continuar haciendo errores.
Ahora la Cancillería debe perseverar en el trabajo serio realizado los últimos seis años.
Es el tiempo de mirar hacia adelante, y es muy auspiciosa la voluntad de ambos países de reactivar ahora las reuniones de 2 + 2.para terminar  rápidamente con los diferendos. También es el tiempo  de actuar  antes que la demanda boliviana llegue a la Corte y convocar  ambos países a una conferencia tripartita en Arica para tratar seriamente la cuestión de la mediterraneidad de Bolivia, donde  Perú tiene  una palabra por decir: cualquier solución viable pasa por cesión de territorios que fueron suyos. Nuestro país  se comprometió, por la cláusula Bello Codecido a consultarlos antes de tomar determinaciones sobre eventuales  cesiones de antiguos territorios peruanos. Sería una  jugada brillante conversar la cuestión de la salida al mar de Bolivia haciendo recaer sobre el  Perú también la responsabilidad de una solución.
Ahora es el tiempo de entrar en un nuevo trato con Bolivia, no vaya a ser que la Corte de La Haya juzgue  desde equidad y les de la razón
- Otra propuesta concreta para mejorar el ambiente futuro sería construir un malecón en el Punto Concordia o Hito Uno y anclar allí el acorazado Huáscar, dando libre acceso a los peruanos a su visita.
- Poner el nombre de avenida Miguel Grau a un importante espacio de la ciudad de Santiago como la Avenida Perú, o el parque en construcción sobre la margen norte del San Cristóbal.
- Constituir una comisión  integrada de historiadores y educadores de Perú, Bolivia y Chile para redactar un texto sobre  las relaciones trilaterales  desde el precolombino, durante la época de la Monarquía, hasta los tiempos actuales. Nos llevaríamos la sorpresa de encontrarnos con tantos puntos de encuentro desconocidos por la gran mayoría de la población. Al parecer  los historiadores de estos países han estado más interesados en sustentar los prejuicios nacionalistas resultado de las fricciones que en elaborar una historiografía sujeta a la verdad y al encuentro de los pueblos. Dicho texto serviría de material para el tema de relaciones vecinales formando parte obligatoria  de la asignatura de historia en los colegios primarios y secundarios
- Abrir una espacio web en los diarios de mayor circulación de dichos países para acoger las propuestas de los lectores sobre maneras y medidas de mejorar las relaciones  reciprocas.

Viernes 7 de febrero 2014.
                                                           Juan Meza-Lopehandía.
                                                                     Artista visual.

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