Las calendas del canciller
Cuando el canciller chileno en 1986 reconoció mediante memorándum oficial: "
el límite marítimo con Perú es un problema que tenemos que estudiar y no
podemos dejar para las calendas griegas" no hacía sino confirmar la política
errática y liviana llevada adelante por nuestra Cancillería en el
proceso de dilatación marítima que duró de la hasta la presentación de
la demanda en La Haya en 2005.
Partamos
reconociendo: el límite terrestre sólo se fijó en 1929-30, casi 45 años después de terminado el conflicto que
despojó a Perú de una parte significativa de su territorio y dejó profundas
heridas en la sociedad peruana y además, enclaustró a Bolivia.
En su defensa la Cancillería quiere hacer aparecer como tratados de límites
las declaraciones de 1952 y 54. Nuestra contra-parte alega son sólo tratados pesqueros. Cuando esos acuerdos se
firmaron era ocasión propicia para darles el carácter de tratados internacionales
por las favorables intenciones de Perú y Ecuador, con quiénes habíamos actuado
mancomunadamente para llevaron adelante
la política de 200 millas de mar territorial, un hito fundacional del derecho marítimo
concretado en la Convención de derechos del Mar.
Durante ese
buen momento el Presidente de Perú José Luis Bustamante, destacado jurista, quién fuera presidente del Tribunal
de La haya, declaró en 1950 que el límite era el
paralelo hasta las 200 millas!!
La
Cancillería nunca se dispuso a aclarar definitivamente la cuestión limítrofe,
aplicando la política de " eso Sancho, mas vale no menealle" porque
Perú tampoco aparecía por entonces
dispuesto a cuestionar el limite lateral por paralelo hasta las 200 millas. Esta
situación de indeterminación limítrofe había
sido claramente reconocida en el Memorándum Bazán (1967) quién, siendo
funcionario de la Cancillería, declaraba no se haber encontrado tratado alguno
que estableciera oficialmente los limites con Perú!!!!
Dejamos
la cuestión para mas adelante.- siguiendo la premisa del Quijote-, ese más
adelante llego cuando la Convemar estableció nuevos parámetros para la
delimitación de espacios marítimos no- definidos por tratados preexistentes y la Armada Peruana comenzó a cuestionar el
paralelo como límite. Luego el destacado canciller Peruano Allan Wagner estableció
las bases del caso que fuera presentado por el
embajador Juan Miguel Bakula ante
nuestra cancillería en mayo de 1986.
Otra vez echamos la basura bajo la
alfombra aduciendo "debíamos hacer
estudios sobre la materia”.“Chile admitió una
situación de hecho que era la inexistencia del límite" y pasaron 15 años.
La Cancillería ante insistencias de la contra-parte respondía , al igual que con
Bolivia, no había cuestiones pendientes, mientras Perú fue armando notablemente
el litigio, a través de principios
sostenidos por la convención de Derechos del Mar que -vaya ,vaya- Perú no ha firmado,
y nos llevó a La Haya
A la
Corte internacional donde ahora
también nos quiere llevar Bolivia-coincidencia sospechosa, y con argumentos
igualmente novedosos.
El lunes pasado llegaron las Calendas griegas. Nos
encontramos con un Fallo confirmatorio: solo existe un "limite
tácito" en el paralelo el que se
deduce de la redacción de los convenios pesqueros de 1954 sin ir más allá de los espacios donde se realizaba la pesca.
Gracias a Dios La Corte reconoció eso pues nuestra Cancillería había sido lo
suficientemente ingenua como para no mover la cuestión limítrofe con un país
que guarda rencores profundos por la pérdida territorial, los agravios y
humillaciones a las tropas chilenas los sometieron durante la ocupación de su
territorio .
Al día siguiente del fallo aparecieron los críticos
rasgando vestiduras: la Corte no se ha sujetado a derecho en su fallo, y
pidiendo denunciar la convención de Bogotá
que nos comprometía a llevar a La
Haya los asuntos contenciosos. A Dios gracias la Corte no falló conforme
simplemente a derecho (-como quería la juez
Ugandesa-) porque Perú había
logrado sus propósito pues no tenia nada que perder y eso gracias a la negligencia de nuestra Cancillería.
- como un estudiante porro- apenas y
finalmente hizo una defensa decente; y a que la Corte buscó evidencia y acogió el testimonio de
nuestros pescadores quiénes realizaron faenas y soberanía en las primeras 80
millas ahora concedidas.
Para nuestra sorpresa después de once días no he escuchado
ni leído ninguna crítica a la labor desempeñada
por la Cancillería desde 1885
hasta 2005, considerando 120 años como un plazo demasiado largo para continuar
haciendo errores.
Ahora
la Cancillería debe perseverar en el trabajo serio realizado los últimos seis años.
Es
el tiempo de mirar hacia adelante, y es muy auspiciosa la voluntad de ambos
países de reactivar ahora las reuniones de 2 + 2.para terminar rápidamente con los diferendos. También es el
tiempo de actuar antes que la demanda boliviana llegue a la
Corte y convocar ambos países a una
conferencia tripartita en Arica para tratar seriamente la cuestión de la mediterraneidad
de Bolivia, donde Perú tiene una palabra por decir: cualquier solución
viable pasa por cesión de territorios que fueron suyos. Nuestro país se comprometió, por la cláusula Bello
Codecido a consultarlos antes de tomar determinaciones sobre eventuales cesiones de antiguos territorios peruanos.
Sería una jugada brillante conversar la
cuestión de la salida al mar de Bolivia haciendo recaer sobre el Perú también la responsabilidad de una
solución.
Ahora
es el tiempo de entrar en un nuevo trato con Bolivia, no vaya a ser que la
Corte de La Haya juzgue desde equidad y
les de la razón
-
Otra propuesta concreta para mejorar el ambiente futuro sería construir un
malecón en el Punto Concordia o Hito Uno y anclar allí el acorazado Huáscar, dando
libre acceso a los peruanos a su visita.
-
Poner el nombre de avenida Miguel Grau a un importante espacio de la ciudad de
Santiago como la Avenida Perú, o el parque en construcción sobre la margen
norte del San Cristóbal.
-
Constituir una comisión integrada de
historiadores y educadores de Perú, Bolivia y Chile para redactar un texto sobre
las relaciones trilaterales desde el precolombino, durante la época de la Monarquía,
hasta los tiempos actuales. Nos llevaríamos la sorpresa de encontrarnos con
tantos puntos de encuentro desconocidos por la gran mayoría de la población. Al
parecer los historiadores de estos
países han estado más interesados en sustentar los prejuicios nacionalistas
resultado de las fricciones que en elaborar una historiografía sujeta a la
verdad y al encuentro de los pueblos. Dicho texto serviría de material para el
tema de relaciones vecinales formando parte obligatoria de la asignatura de historia en los colegios
primarios y secundarios
-
Abrir una espacio web en los diarios de mayor circulación de dichos países para
acoger las propuestas de los lectores sobre maneras y medidas de mejorar las
relaciones reciprocas.
Viernes 7 de febrero 2014.
Juan Meza-Lopehandía.
Artista
visual.

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