domingo, 14 de octubre de 2018


La Haya, ¿Cómo quedaron las piezas? II

Han pasado casi dos semanas desde  el anuncio del fallo del  Tribunal Internacional de la Haya en el asunto de la mediterraneidad de Bolivia y recién comienza a disiparse la polvareda. Ha quedado  en claro una cosa aunque no ha sido comentada. La CIJ actúa  conforme a derecho e intenta siempre preservar su prestigio, evidentemente desdibujado por la interpretación de los fallos que hacen las naciones desfavorecidas.  No  es sorpresa: los perdedores siempre reclaman. Tratan de desvirtuarlos. Fue el caso de Chile, en el reciente pleito con Perú. Culpamos  a la Corte de un fallo creativo, cuando, como lo afirme en un artículo “las calendas del Canciller”, (publicado ahora a raíz de esta situación en el  blog” mezalopehandia.blogspot.com”)- era absolutamente conforme a derecho pues los tratados en sobre los cuales   Chile afirmaba su pretensión limítrofe no eran internacionales sino meramente “tratados pesqueros”  y pudimos sacarla peor.
Después de la batalla no quiero hacerme el general,  pero no fue evidente para los observadores  el que la Corte rechazara la objeción preliminar de Chile a la demanda porque quería formular un juicio  tajante- como lo  hizo- sobre los  derechos expecticios reclamados por  Bolivia. Sin embargo al  aceptarla la dejo sin fundamento  formulando que “no podía establecer la pretensión de negociar con resultado predeterminado, como pedía  el  contrincante. Esto fue una victoria para Chile, aunque no fue destacado por  nuestros diplomáticos  quienes además le quitaron el  piso al Agente Bulnes considerando el  rechazo de la objeción preliminar como un fracaso. No fue así. Cuando la corte entro a tratar el fondo del asunto  afirmó la jurisprudencia internacional sentando precedente que “las negociaciones previas no constituyen fundamento a derechos expecticios si no  están previamente formulados en tratados”. Fue un golpe durísimo a la "teoría de los derechos expecticios"   Se  esfumaron nuestros temores que la Corte saldría con "una jurisprudencia creativa"hasta nosotros  habíamos  creídos , influidos por  el hábil   manejo comunicacional de Morales .Este no solo convenció a su pueblo y sus diplomáticos a seguir al  “vendedor de Humos” Antonio Remiro Brótons-, sino logró debilitar nuestra confianza. Nadie esperaba un resultado como el emitido : esta rechazo  por 8 a 0 los  fundamentos de la demanda y los jueces acogieron esa fórmula  por  12 a 3. Una decisión que Chile festejo como un gran triunfo propio, y –vaya sorpresa-¡ahora del derecho internacional. En Bolivia el golpe fue demoledor, el gobierno  no tenía estrategia y las razones  esgrimidas fueron fútiles. Destacado juristas  calificaron la sentencia de “fatídica”
El INFORME, como lo calificó Morales- afirma que Chile no tiene ,por ninguna de las ocho razones afirmadas por Bolivia, la  obligación de  negociar una  salida soberana al mar. El fallo - inapelable-tiene para ellos implicaciones fundamentales. No sólo Bolivia perdió, Morales había jugado su prestigio e liderado una campaña internacional, al salir derrotado fulminantemente en La Haya   ha puesto la tapa al  submarino de esta demanda y la ha hundido . La  aspiración constituye una parte de la columna vertebral de la identidad del país y ahora  no  ya podrá demandar por  territorios marítimos ante ningún organismos internacional, porque al acudir a la Haya  reconoció  la validez del tratado de 1904 y ahora canceló cualquier intento de negociación  pues  el gobierno chileno le opondrá estar exonerado de esa  obligación. Su  propia opción presidencial, cuestionada en el  plebiscito de 2016 se ve ahora tambaleando.
Declaro : siempre he sido partidario de entregar una salida soberana al mar para Bolivia, pero  Evo ha hecho que la  defensa de esta situación, -abiertamente  injusta desde la  ética individual-, aparezca ante la opinión chilena  como traición a la patria, gesto anti-chileno, y otros epítetos  más fuertes- Así cuando Evo vino a Chile en 2005 el porcentaje de opinión publica partidaria de una cesión con soberanía - La solución de Pinochet, como tiene que reconocer con asco  la propia izquierda- venía subiendo hasta el 22% , hoy gracias a la política agresiva de Morales  apenas alcanza al 3%.
Los gobiernos no se guían por sentimientos sino por puras  consideraciones prácticas.  Recordemos que la gestión de Charaña se dio en una dificilísima situación diplomática chilena: teníamos  una disputa territorial con  Argentina, la cual pudo desencadenar una guerra, el acercamiento hacia  Banzer- ambos dictadores- se hizo como una manera de evitar una entente “Todos contra Chile” No hay que ser un vidente para prever que esta situación no se volverá a repetir.
Chile no tiene ahora ninguna presión para entrar en nuevas negociaciones con  Bolivia, el gobierno se siente fuerte y la opinión pública lo apoya. Los laureles de los conciliadores están irremediablemente marchitos.
                                               Juan Meza-Lopehandia.
                                               Artista visual. 13/10/18





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